
Los años no sólo te arrugan, también te sensibilizan.
En la otra punta del planeta, Sú Gimenez le cuenta a la negra Gonzalez Oro que cuando estuvo en la India se conmovió tanto con la pobreza ("pobreza alegre") de los niños, que estuvo a punto de regalarles su Mont Blanc.
Bueno, los años no sólo te arrugan, también profundizan la frivolidad.